El desafío de Chile en 2026: Entre la nueva ley de apuestas y la fuga de capitales
La industria del iGaming en Chile atraviesa una transformación histórica. Con el Senado impulsando un marco legal definitivo, el país busca finalmente poner orden a un sector que opera mayoritariamente en la sombra, intentando retener miles de millones de dólares que actualmente escapan hacia arcas internacionales.
Esta ley no solo importa para el orden público, sino también para las finanzas. Con el dinero moviéndose sin parar, en 2026 Santiago tendrá que elegir: o compite de verdad o deja que el mercado negro domine la economía digital local.
Licencias, control y el rol de la Superintendencia
El proyecto de ley actual propone un cambio de paradigma en la supervisión del juego online. Bajo el mando de la Superintendencia de Casinos, Apuestas y Juegos, se busca establecer un sistema de licencias estrictas que garantice la transparencia.
El modelo no solo se centra en la recaudación, sino en la creación de un ecosistema seguro para el usuario mediante la verificación obligatoria de identidad y herramientas de juego responsable.
Pero el problema está en los impuestos. Con un 20% sobre los ingresos brutos del juego más el 19% de IVA, los impuestos podrían llegar al 38%. Se busca que el gobierno gane más, pero los expertos se preguntan si no es demasiado.
Podría hacer que las empresas no quieran registrarse y sigan usando plataformas sin permiso.
La persistencia del mercado offshore y el bloqueo tecnológico
A pesar de los esfuerzos judiciales y las órdenes de bloqueo de la Corte Suprema, el mercado offshore sigue captando más del 80% de la actividad en el país.
Los operadores internacionales han demostrado una agilidad técnica superior, utilizando dominios espejo y redes de pago alternativas que permiten a los más de cinco millones de apostadores chilenos seguir operando fuera del radar estatal.
La verdad es que hay mucho dinero en juego: se calcula que en el último ciclo, más de $3,100 millones de dólares se movieron por plataformas ilegales.
La Lotería Nacional ya está demandando a quienes procesan los pagos para estas plataformas, mostrando que bloquear las páginas web no es suficiente si no se corta el flujo de dinero al exterior.
¿Qué pueden aprender los legisladores de Colombia y Brasil?
Chile no está solo en esta transición, y los ejemplos vecinos ofrecen lecciones valiosas sobre el equilibrio entre control y competitividad.
- Colombia: El pionero regional mantiene una tasa efectiva de entre el 15% y 17%, lo que ha permitido una canalización masiva de jugadores hacia el sector legal.
- Brasil: Con una carga del 20-25%, ha logrado atraer a los gigantes globales, demostrando que la moderación fiscal es el mejor incentivo para la formalidad.
Comparado con estos modelos, la propuesta chilena actual parece ser una de las más onerosas de América Latina. Otros países siguen esta línea, como la regulación de apuestas en línea en Argentina.
Si el objetivo es reducir la brecha con el mercado informal, la experiencia regional sugiere que un exceso de gravámenes podría ser contraproducente, alejando la inversión tecnológica y la creación de empleo formal en el sector de servicios digitales.
Para que la regulación funcione en 2026, el Congreso debe encontrar un equilibrio entre ganar dinero y no ahogar a las empresas.
Si Chile logra un sistema que cuide a los usuarios y a la vez permita a las empresas ganar dinero, podrá convertir la pérdida de dinero en una oportunidad para crecer económicamente. Ya no hay tiempo para reaccionar; la única forma de asegurar que las ganancias de esta industria se queden en el país es legalizarla.
Gambling Insider ofrece las últimas noticias del sector, artículos en profundidad y reseñas de operadores en las que puede confiar. Nuestro equipo combina rigurosos estándares editoriales con décadas de experiencia especializada para garantizar la precisión y la imparcialidad. Nos comprometemos a ofrecer una cobertura clara, imparcial y fiable de todo el sector del juego a nivel mundial.